lunes, 17 de septiembre de 2018

Extractos breves de cartas de Yuyi a uno de sus hijos

"La vida es generosa. Vivir, una apasionante aventura. Ser querida por gente linda y poder quererla con confianza (discriminando muy bien, ahora) me hace sentir que la vida es también generosa conmigo. Alcanza con sentir solidaridad y buena fe y compartirla (...)" "Me parece que hay como un punto hasta donde se puede registrar la agresión, después es como densa, enmascarada, o humilla demasiado reconocerla, saberla. Tengo que decir me humilla o humillaba." "Diego querido ¿Cómo se perpetúa la crueldad? Me pregunto ¿Será perpetua acá?

Carta a un hijo

7 de enero. 1999. BA

A pesar de tantas diferencias, algo en común. Sólo libros y un buen desayuno (desde que viví en Londres). Estoy terminando Elentheria (Samuel Beckett), La Bendita Manía de contar de García Márquez y ayer el amor posible (en minúscula) de José Saramago.
Fijate que anciana más desubicada, intentar saber si aún existe el amor, no como objeto de uso del otro y bien de consumo. El amor-ternura, no el amor alienado, consumista. Ajetreado, acelerado, algo deshumanizado en el hacinamiento de la ciudad. ¿No crees?

Afectuosamente
Tu mamá

sábado, 25 de agosto de 2018

Quieta historia de la nada

Quieta historia de nada (1978/79)
Perfectamente inmóvil
Como agua estancada
y un silencio oscuro y turbulento
sepultando esperanzas.
Quieta historia de nada
En la noche abrumada de silencios oscuros
de recuerdos, de ásperos vómitos de entraña
de violetas y ondas negras que se parten y rugen en el alma

El exilio se lleva toda esperanza
La biografía avanza despedazando toda ilusión pasada
¿Y qué decís del presente?
Nada
¿Y qué decís del futuro?
Nada
Un silencio espeso y sin salida
turbias grutas del alma
Nada. Nada. Nada

Quejarse de una risa perdida, sin espacio para la tibieza
Ni llorar puedo, de seca y oscura que quedó el alma
Asombrosas ráfagas negras, deplorable mañana
De tanto dolor innecesario
que parece imposible que sea humano
Salvaje, náusea.

Ya no hay casitas para esta niña vieja
sin trenzas y sin risa
Que se encierra a llorar su pesadilla
atravesada por ráfagas violetas
Fin de una vida perfectamente innecesaria

sábado, 19 de mayo de 2018

Palabras de Yuyi sobre el rol de la mujer (1984)

Fragmento de una carta de Yuyi, escrita a principios de 1984:

"El rol de la mujer es preservar la vida que engendró. Pero el único rol no es ser madre. Felipe González dijo que la sociedad va a cambiar de un modo insospechado con el ingreso de las mujeres en la conducción. Hablo de mujeres. Sé que hay mujeres, y mujercitas, que sirven para que les cuelguen collares, que se aseguran la seguridad a través del hombre. Que son o se hacen las sumisas y son cómplices –no compinches- de los hombres."

viernes, 11 de mayo de 2018

Escrito en el "Select" (París, 1986)

 Y vos que hacías?

Yo hablaba, hablaba, hablaba. Y recordaba. Y justificaba. Hablaba, eso hacía

Y vos que hacías?

Me hacía la buena con la gente grande, con las señoras y los señores. En realidad me hacía la buena con todo el mundo. Con algunos a veces era el monstruo

Y vos que hacías?

Balances, balances, balances

Y vos que hacías?

No entender, no entender...





miércoles, 6 de diciembre de 2017

La gente toma el sol los domingos, la gente ríe los domingos

Escrito temprano- Sin título (Yuyi Czernik, principios de la década de 1950)

Me miro en el espejo del vestuario. Me gustan mis piernas doradas, me gustan mis brazos. Me gusta mi cuerpo. Me gusta mi cara. Hundo un poco las mejillas, mis pómulos salientes, los ángulos de mi cara. Si fuera escultora me esculpiría. Mi boca me gusta. Mis manos y mis pies son bastante fuleros, bah, no se puede tener todo en la vida. Ja, ja, jaaa.
Bajo saltando la escalera. Río, cantando. Soy linda, soy joven, la tierra es olorosa, la tierra es inmensa, toda llena de pájaros vibrantes. Me invaden los colores. La tierra es áspera y fresca. La tierra es cálida y húmeda. La tierra es marrón y es pura. Las uñas se ensucian y me revuelco en la tierra y la tierra es olor y la tierra tierra ohh ohh.

Cuantos tonos de verde. La gama del verde es infinita. Que tibia el agua, que azul el cielo, que maravilloso el viento. Viento, viento ¿Cómo está Sr. Viento? Bien señora. Bien señorita. Bien niña. No particularmente mal. No particularmente bien.

“Me da un bote. Ahí le dejo el carnet.”
“Canoa”
“Sí, para uno”
Hundo demasiado el remo. El cuidador me mira. Pongo cara de entendida. Parece más fácil de lejos. El riacho es angosto. Muchos barquitos atracados. Choco, me enredo, salgo.. Unos muchachos me miran con sorna
“Paciencia piba, ya aprenderás. Che, campeona, vení aquí que te enseñamos. Nena, tan solita, no vayas a machucarte”.
El río es ahora amplio y soleado. Ah, que lindo, no tengo que remar. Tibia corriente, mansa corriente, agua mansita, corre agua, llevame agua. El agua me lleva, el bote va solo, el bote va solo.
“A ver imprudente, muestreme el carnet, usted no sabe remar”
“Si sé, sino no estaría aquí”
“Voy a quitarle el carnet. Venga a la subprefectura”
“Pero no, sí sé”
 “La señorita está conmigo, yo la voy a devolver al club”
 “Estas chiquilinas...” encogimiento de hombros, suspiro “bueno está bien
Yo me llamo Mercedes. Juan ¿Te gusta el río? ¿Te gusta el viento Juan? El viento y el río, la ardilla y el río. El viento ¿Te gusta el viento? La isla está desierta. No hay nadie. Nunca hay nadie los días de semana. La gente toma el sol los domingos, la gente ríe los domingos. Come pollo, come cerezas. ¡Qué rico, naranjas y flores! Si como una flor me das un beso. Si no comés la flor te doy un beso. Un beso, muchos besos. Juan qué rico es tu cuerpo. Qué lindo es tu cuerpo Mercedes. Qué hermoso tu pecho. Me gusta tu pelo Juan. Tus rodillas me gustan Mercedes. Sos hermoso Juan. Qué hermosa sos. Tus ojos me gustan Juan. Me gusta tu olor Mercedes. Mirá atemos tu bote al mío. Sos muy chambona chiquita, hay mucha corriente en el río, te va a llevar. Sí, atemos el bote Juan. Lo desatamos antes de llegar al club, sino me sacarían el carnet. Oh, las formalidades. Reimos. Adiós Juan. Te espero en la estación. Adiós Juan. Debajo del reloj. Adiós Juan.
Es tarde.
Yuyi Czernik

lunes, 20 de noviembre de 2017

Sin título (un ojo que mira)

Un ojo que mira, que mira, que mira

y no ve

que indaga, que escruta, que explora

y no ve

ojo miope, ojo ciego, ojo pozo

para siempre, y después

un gran ojo que mira, mira y no ve