domingo, 1 de febrero de 2015

Un poema de Yuyi

El dolor se aglutina
de tanto desencuentro
Y tanta ausencia
Mi hijo lejos
Un océano terrible nos separa
Él se enmascara,
él no quiere sufrir
tampoco yo quiero
Lo llamo,
su cinismo me hace sentir la caricatura
y el silencio.
Vuelvo a llamarlo
Sólo quiero poder decirle
Mi hijo amor
Te extraño, quiero verte
Tres años ya, es más de lo que puedo.
No está
Tal vez mañana
Dejo mi mensaje y cuelgo
Tanto tiempo, tengo miedo al encuentro
Un juguete a su nenito
Mi nieto al que no vi crecer
Y no sé si quiero
Quería un doble de él
Y no fue posible
Lo desconozco
Era lindo y gracioso
Tres años son muchos para un bebé
Para él y para mí y para todos
Carta de un amigo querido
Me quita un rato del silencio
* Tachado en el manuscrito original 
Bs.As. Febrero de 1982

Aclaración de un sueño

El segundo sueño, tan hondo, fue el 18 de febrero y fue por mi mamá, encontré un cuento o diálogo con ella que escribí y era la fecha de su muerte. Me desperté a las cinco, escribí y volví a dormirme. A mamá le gustaban las camelias y es con ella con quien tuve comunicación telepática. Su mejor legado “Yuyito, un día es un día”. Atribuir ese sueño a que fue por la abuela Rosa es como una herejía hacia mamá. Por tu abuela mi afecto era al nivel de un saludo cariñoso. Sé que quisiste a mamá y cuanto te quiso ella, así, comparto con vos mi tierna despedida en sueños. Digamos que la camelia rosa se la di yo y vos la blanca. 

Esta aclaración fue enviada en una carta posterior, el 16 de marzo de 1984

Fragmento de una carta (dos sueños)

Anoto siempre mis sueños: hoy los leí. Te cuento dos sobre la abuela Rosa. Llamo a la casa de la abuela Rosa, me dicen que no está, le digo al que me atiende “mandale muchos cariños de Yuyi” cuando corto me doy cuenta de que está muerta. Y otro, después de dos que no tienen que ver con ella. Corto una camelia rosa y una camelia blanca de mi balcón para llevarlas a su tumba, voy hasta la puerta. Me quedo en la puerta con las flores en la mano. Después pienso “no importa sé que las recibió”.
(La abuela Rosa era la mamá del ex marido de Yuyi)

Sobre la comunicación

La comunicación, no sé si tiene tanto que ver con ideologías, el intercambio es de afectos no necesariamente de ideas.

lunes, 6 de enero de 2014

1999 . Carta a un hijo

7 de enero. 1999. BA
A pesar de tantas diferencias, algo en común. Sólo libros y un buen desayuno (desde que viví en Londres).
Estoy terminando Elentheria (Samuel Beckett), La Bendita Manía de contar de García Márquez y ayer el amor posible (en minúscula) de José Saramago.
Fijate que anciana más desubicada, intentar saber si aún existe el amor, no como objeto de uso del otro y bien de consumo.
El amor-ternura, no el amor alienado, consumista. Ajetreado, acelerado, algo deshumanizado en el hacinamiento de la ciudad. ¿No crees? Afectuosamente
Tu mamá

sábado, 27 de julio de 2013

En familia (Junio de 1959)

De izq. a der.: Esther (mamá de Yuyi), Betty (hermana mayor), Yuyi, Rissio (marido), Roberto Y. (marido de Betty), Pepe P. (marido de Ofelia), Ofelia (hermana menor), Abraham Cz. (papá de Yuyi)