domingo, 1 de febrero de 2015

Aclaración de un sueño

El segundo sueño, tan hondo, fue el 18 de febrero y fue por mi mamá, encontré un cuento o diálogo con ella que escribí y era la fecha de su muerte. Me desperté a las cinco, escribí y volví a dormirme. A mamá le gustaban las camelias y es con ella con quien tuve comunicación telepática. Su mejor legado “Yuyito, un día es un día”. Atribuir ese sueño a que fue por la abuela Rosa es como una herejía hacia mamá. Por tu abuela mi afecto era al nivel de un saludo cariñoso. Sé que quisiste a mamá y cuanto te quiso ella, así, comparto con vos mi tierna despedida en sueños. Digamos que la camelia rosa se la di yo y vos la blanca. 

Esta aclaración fue enviada en una carta posterior, el 16 de marzo de 1984

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